¿Qué es y por qué una escuela debe tener un departamento de psicopedagogía?

La psicopedagogía, a grandes rasgos, es una disciplina que se enfoca en estudiar la conducta de las personas

La psicopedagogía, a grandes rasgos, es una disciplina que se enfoca en estudiar la conducta de las personas dentro de los entornos educativos. Estas conductas comprenden entren otras, estilos y problemas de aprendizaje, problemas de comportamiento, facilidad o dificultad de adaptación a sistemas educativos e inclinación o preferencia por ciertas áreas del conocimiento o rechazo de otras.

Su campo de acción es amplio y contribuye de manera importante al desarrollo de sistemas educativos, métodos para moderar las conductas disruptivas, así como apoyar al personal docente en el diseño de programas y métodos de enseñanza y evaluación, entre otros.

En este sentido, una institución educativa que cuente con un área o departamento de psicopedagogía, tendrá un aliado en el logro de la misión y los objetivos de la institución, al mismo tiempo que cuenta con un área especializada que ayude a atender las necesidades de toda la comunidad educativa: alumnos, familia y personal.

Las áreas de trabajo de un departamento de psicopedagogía en una escuela, comprenden la atención a las necesidades educativas, emocionales y sociales particulares de los alumnos, la implementación de sistemas o metodologías educativas, las tareas de orientación vocacional y labores de tutoría, guía y consejo en temas de habilidades sociales, manejo de conflictos o métodos de estudio.

Por ello, el responsable del área debe tener una formación en psicología con alguna especialidad relacionada con la pedagogía, lo que le permitirá trabajar tanto con los alumnos y sus familias como con el personal docente.

Algunas de las funciones y tareas del área de psicopedagogía son:

  1. Ser el primer filtro para la admisión de candidatos a nuevo ingreso.
  2. Ofrecer orientación escolar a los alumnos tomando en cuenta su entorno familiar y social y sus diferencias individuales.
  3. Atender a los alumnos que presenten alguna dificultad relacionada con procesos de aprendizaje o de conducta, ya que pueden afectar su desarrollo académico.
  4. Identificar a alumnos con problemas emocionales y/o neurológicos para canalizarlos al especialista correspondiente.
  5. Hacer evaluaciones psicopedagógicas que auxilien a los maestros sobre la mejor forma de estimular y apoyar a los alumnos.
  6. Ofrecer un adecuado programa de orientación vocacional a los estudiantes de preparatoria.
  7. Ofrecer información y orientación a los maestros sobre cuestiones relevantes para el mejor desarrollo académico de los alumnos.
  8. Ofrecer información y orientación a los padres de familia para que puedan apoyar a sus hijos en sus procesos de desarrollo académico y formativo.
  9. Ayudar a fortalecer los vínculos entre la institución educativa y la comunidad de padres de familia.
  10. Trabajar junto con el personal docente en la realización de programas académicos y metodologías de aprendizaje.

Por lo anterior, es muy importante asegurarnos que la escuela que elegimos para nuestros hijos cuente con esta área en apoyo para su desarrollo.

 

 

 

 

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