Haz que la buena alimentación sea divertida

Consejos para motivar a tu hijo a comer alimentos nutritivos y mejorar su salud



El sobrepeso y la obesidad se asocian con enfermedades del corazón y diabetes, incluso a edades más tempranas de las que podría pensarse. La última encuesta nacional reveló que, en el país, 26% de los niños en edad escolar presentan problemas de peso y están en riesgo de adquirir alguna enfermedad relacionada. De continuar las tendencias actuales, se prevé que para 2030, el 42.9% de los niños de 5 a 19 años en México vivirán con obesidad.


Los niños y las niñas requieren de un buen consumo de frutas, verduras y cereales integrales, que son ricos en vitaminas, minerales y fibra, para un crecimiento físico óptimo. Asegurarte que tus hijos reciban la alimentación adecuada puede ser todo un reto debido a que los alimentos que convienen no son de su agrado y la comida chatarra llena de conservadores y azúcar les encanta.


La tarea de quien elige la comida en casa se vuelve primordial cuando hay niños. Pero muchas veces la falta de tiempo, dinero o conocimientos no nos permite alimentar a nuestros niños como desearíamos. Por esta razón, hemos recopilado consejos prácticos de diferentes especialistas que te compartimos a continuación:


1. Haz que la buena alimentación sea divertida. El no querer probar algunos alimentos es una de las causas primordiales de malnutrición en niños. Es increíble como rechazan algunos alimentos por su color, forma o textura. Los niños deben entender la importancia de alimentarse sanamente a través de actividades divertidas que los motive a consumir todos los grupos de alimentos.


¿Cuál es nuestro consejo? Sorprende a tu pequeño preparando los alimentos juntos y cortando (con molde) las frutas y verduras en formas divertidas. Los niños se sienten felices cuando los involucras en el proceso de la preparación de los alimentos y se convencen de probar la comida cuando la presentas en forma de estrella o animales. Además, te recomendamos dejarlos ver la televisión o distraerse con algo divertido mientras que comen sus verduras y su paladar se acostumbra a las texturas y sabores.


2. Aprovecha la fruta para evitar el azúcar. Después de los 2 años los niños pueden empezar a comer azúcar, pero debe ser en medidas controladas. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, los niños de 2 a 10 años no deben de consumir más de 25 g. de azúcar al día, lo que equivale a 6 cucharaditas cafeteras.


¿Cuál es nuestro consejo? Utiliza el azúcar y dulce sabor de las frutas en lugar de utilizar endulzantes artificiales o comprarles caramelos y chocolates.


Es preferible que elabores tus propios “dulces”, cortando fruta como duraznos, fresas, uvas, entre otros y colocándola en un lugar visible para los niños. Incluso puedes licuar la fruta y hacer paletas heladas si el clima lo amerita. Al hacer agua de sabores, utiliza fruta en lugar de saborizantes artificiales.


3. Asegúrate que la escuela le fomente buenos hábitos alimenticios. Es importante que la familia y el colegio estén alineados en el fomento de la salud y educación alimenticia. Los esfuerzos que se llevan a cabo en el hogar no tendrán mucho éxito, si en la escuela el discurso y la práctica van en el sentido contrario. Tienes que asegurarte que no sólo en la casa podrás controlar lo que tus hijos comen.


¿Cuál es nuestro consejo? Pide que la “tiendita” de la escuela tenga opciones saludables como jícamas y pepinos, ensaladas de frutas y verduras y que se aleje de bebidas azucaradas y comida   chatarra. Si el colegio cuenta con un comedor y un programa de “after school” asegúrate de que el menú está diseñado con un balance nutricional. Por último, es recomendable que se lleven a cabo proyectos académicos relacionados con el plato del buen comer y las desventajas o riesgos de consumir comida chatarra.


4. Acostúmbralos a consumir agua simple, no refrescos, no de sabor o juguitos. Coloca en su lonchera botellitas de agua o un envase reutilizable, veras que con el tiempo se acostumbrarán a tomarla y te solicitarán cada vez más. Cuando vayas por ellos a la escuela recíbelos en el auto con un poco de agua, te lo agradecerán.


Si sigues estos sencillos consejos, tus hijos no sólo mejorarán su salud, sino que se habituarán a comer y tomar agua de forma saludable.


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