¡Ya no puedo más!

¿Cómo sobrevivir a una relación destructiva?


 “¡Ya no puedo más!, ¡Necesito ayuda!, ¡Me siento hecha pedazos! Hay algo que está realmente mal en mi matrimonio y me siento totalmente perdida y terriblemente infeliz. No puedo entender ¿cómo fue que permití tantas agresiones, desamor, control, chantajes y manipulación a lo largo de tantos años?”


Esto me lo contó mi mejor amiga, a quien yo admiraba mucho por ser una persona preparada, exitosa laboralmente, segura y talentosa; no podía creer que siendo una mujer tan inteligente estuviera en una relación que la estaba destruyendo paulatinamente.  Decidió iniciar una terapia con una psicóloga muy preparada que después de escucharla por varias sesiones, le dio a leer un libro llamado: “Cuando el amor es odio”, de Susan Forward.


Me platicó que gracias al libro se dio cuenta de que era una persona co-dependiente de un hombre misógino. Al final resultó que se unieron dos desórdenes de conducta para crear una relación destructiva cosa que tristemente es más común de lo que imaginamos. 


El presente artículo habla principalmente de la misoginia, tema que resultó de mi interés por ser un tema recurrente en México y el mundo, pero sobretodo porque está estrechamente vinculado con el tema de violencia a las mujeres, la cual lejos de desaparecer, es un fenómeno imparable.


¿Qué es la misoginia? Es un desorden conductual que tienen principalmente los hombres y que se manifiesta en acciones contradictorias de amor/odio hacia las mujeres. Son personas que en apariencia aman apasionadamente pero es tan grande su miedo al abandono, que encuentran la manera de destruir poco a poco la seguridad y autoestima de su pareja.


El arma más poderosa de los misóginos es el control. A diferencia de los machistas, no buscan parejas sumisas y abnegadas, sino que buscan tener parejas que lucir y que en apariencia sean seguras e independientes, aunque ambos coinciden en el menosprecio que sienten por las mujeres.  El enganche que se genera con un misógino es debido a que juega en algunos momentos el papel de ser un hombre romántico y encantador para convertirse de un momento a otro, en un hombre patán, agresivo y controlador. Los misóginos son hombres muy inteligentes que logran hacer creer a la mujer que ella es la culpable de sus malos comportamientos y vuelven a engancharla con promesas huecas y arrepentimientos falsos.


El lidiar o tratar de defenderte del control y agresiones de un misógino no es nada fácil, por lo que sería muy recomendable buscar ayuda profesional tanto para confirmar tus sospechas de que estás en una relación con un misógino, como para encontrar maneras de lidiar con el problema. A continuación alguna sugerencias que te pueden dar una orientación para manejar conflictos y agresiones en cualquier relación conflictiva:



Técnicas INEFICACES 


1. La contra agresión: “Pagar con la misma moneda”, en el momento o más adelante no es la solución, pues no hay manera de que algo negativo traiga como resultado algo bueno. Además es importante saber que haciendo eso las agresiones escalan y te ponen en riesgo.


2. La sumisión: todas las frases que nos han enseñado de “Es mejor llevar la fiesta en paz“, “El que se enoja pierde”, “Déjalo, que así se pone él en evidencia”, etc., no apuntan a la solución del problema, pues al asumir una postura en la cual te sometes a la autoridad o voluntad del otro, lo que hace es darle más fuerza y poder sobre ti.


3. La justificación: el querer dar explicaciones y  razones por las cuales actuamos de una determinada manera a una persona que no quiere realmente escucharlas, sino ejercer control sobre ti, no tiene ningún sentido, además de que le dan más poder pues le estás rindiendo cuentas.


4. El silencio: “Calladita te ves más bonita” no apunta tampoco a la solución. El decir: “No me pasa nada con lágrimas en los ojos” no sirve tampoco de nada, ni el quedarnos varios días haciendo la “Ley del hielo”, pues eso no hace que entiendan lo que hicieron mal y cesen sus ataques.


5. El discutir termina siendo un desgaste de energía y tiempo; creer que por repetir mil veces una idea el otro terminará comprendiendo. No es cuestión de insistir sino más bien de actuar, además hay que considerar que los misóginos son muy hábiles en las discusiones y pueden enredarte con sus palabras.



¿Cómo manejar de manera constructiva una relación con un misógino?


1. Incorpora en tu vocabulario frases como: esto es lo que pienso, esto es lo que creo, lo que quiero, lo que haré y lo que no haré. Un buen ejemplo de algo que se debe decir es: “Lamento mucho que no estés de acuerdo en que vaya a platicar con mis amigas pero el algo que me hace feliz y es bueno; así como yo respeto tus decisiones, te pido que respetes las mías”.


2. Empieza a definir lo que quieres: quiero respeto, quiero ser oída, quiero que se me permita expresarme, que se me tome en serio, quiero amor, bondad, comprensión, etc.


3. Empieza a mirarte como una persona con derecho a ser feliz y decide qué es lo que quieres para ti misma: quiero volver a estudiar, quiero pasar más tiempo con mi familia, quiero tener un trabajo, quiero ayuda en la casa y con los niños, etc.


4. Define las cosas que ya no permitirás de ahora en adelante: no permitiré que él me grite, que me insulte, que me critique, que no me tenga en cuenta, que me controle, que me diga qué debo hacer, que me humille.


5. Reclama tus derechos: tienes derecho a que te traten con respeto, a enojarte, a decir que no, a cometer errores, a tus propios sentimientos y convicciones, a pedir ayuda o apoyo emocional y a protestar también.


6. Aprende a poner límites a tu compañero, enfréntate a él, más con acciones que con palabras.


7.  Sé consiente de tus pensamientos y emociones negativas y gestiónalas: está enojado, me siento impotente, me bloquea, no sé qué decirle, etc. Y cámbialos por pensamientos nuevos y positivos de empoderamiento.


Todo lo anterior se resume en “Decide y Actúa”. Decide desde la reflexión, sensatez, y calma; y actúa, basándote en tus valores como el bien personal, y de tus seres queridos. Quieres ser feliz, plena y vivir en paz. La paz se construye y la felicidad también. Si estás en una relación destructiva y crees estar con un misógino, es momento de tomar la decisión de encontrar ayuda y reconstruirte. Si el caso ha llegado a violencia física, necesitas urgentemente ayuda y salir de ahí antes de que sea demasiado tarde.




Theresia Pfennich

Directora de Colegio Copán

y CEO de Menara Community


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